3 de junio de 2011
'Sueño': Javier Sinfónico Ruibal
Eduardo Albaladejo
Pero solamente una parte, porque el derroche de magia y saber hacer, de tablas y ganas, nos dejó patidifusos a muchos de los que estuvimos allí y tanto arte no se puede empaquetar. Sinfónico y magistral, los arreglos de Javier López de Guereña y la espectacular ejecución de la orquesta de Córdoba, dirigida por Oliver Díaz, pergeñaron una deliciosa velada que para nosotros se queda.
En “Sueño”, Ruibal se vuelve actor de película en blanco y negro y también en un rapsoda del amor, de las causas nunca perdidas y de más amores sin olvido y los que quedan por venir y de más causas por las que luchar y vivir.
Les confesaré un secreto: En donde mejor suena Javier Ruibal es mientras se navega por la Bahía y por ello, esta vez y sin que sirva de precedente, discreparé de J.J. Téllez, otro que tal baila, que se atreve a decir que “sus canciones evocan una profunda emoción telúrica, como quejios minerales...”. A mi su voz me suena al bramido del levante entre los obenques, al reventar de las olas en el malecón y su compás, a coletazos de corvina sobre la cubierta, a la campana quejumbrosa en la niebla, a ... simplemente a poesía épica del salitre, un nuevo genero.
Si señores, es un placer tener un vecino que hace su trabajo tan bién. Da gusto convivir con gente así, estando el mundo como está, tan malamente mandao y con tanto por arreglar.